
Mucho se está hablando sobre si debe continuar Javier Aguirre al frente del vestuario rojiblanco. Personalmente creo que ni merece ni debe ser destituido. A Aguirre se le podrá criticar su metodología, su idiosincrasia o su personalidad pero lo que nunca se le podrá cuestionar es su profesionalidad y buen hacer. Es un entrenador que nos ha dado la oportunidad de ver de nuevo a nuestro equipo pelear con los más grandes de Europa, primero en la UEFA y ahora en la Champions. Nos ha clasificado para octavos como segundos y, de no ser por Platini, como primeros y de forma holgada. Es cierto que llevamos una racha negativa en 2009 pero ya pasamos por lo mismo en la anterior campaña y acabamos en cuarta posición. Destituir a un entrenador mediada la temporada no es la mejor solución y ya ha quedado patente en equipos como Espanyol u Osasuna, los cuales desde el cambio de técnico ven como su situación en la tabla clasificatoria empeora ostensiblemente. En definitiva, espero y deseo que Cerezo mantenga la cordura y ratifique al mexicano en el cargo porque creo que aún tiene que llevar al Atlético a hacer cosas realmente importantes.